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El coraje es fuego y el abuso y maltrato es humo ―Benjamin Disraeli―

Cómo superar una situación de acoso laboral

Debemos hacer públicas las agresiones que recibamos. El hostigador fundamenta su poder en la ocultación y la patraña y en las sensaciones de vergüenza y culpabilidad que crea en la víctima

Pese a que el acoso laboral es un inconveniente que no puede superarse sin apoyo familiar y social y sin la ayuda de un profesional cualificado, hay una serie de estrategias que pueden ponerse en marcha a un nivel personal para superar este inconveniente.

Son las siguientes:

Información: Hay que estar informado sobre el acoso laboral para poder identificarlo lo antes posible, de forma que podamos tomar medidas veloces que impidan un empeoramiento del inconveniente.

Debemos documentar y registrar todas y cada una de las agresiones que recibamos. Vamos a guardar para esto cualquier amenaza escrita, cualquier documento que pruebe las agresiones, grabaciones…

p. Si notificamos de sus agresiones a compañeros, superiores, familia y amigos, vamos a estar quitándole una parte de su poder.

No debemos reaccionar a los ataques de forma sensible, sino más bien de forma afirmativa. Intentaremos sostenernos sosegados y fríos mas encarando siempre y en toda circunstancia las agresiones, en tanto que el hostigador en el fondo es cobarde y no está dispuesto para un enfrentamiento directo.

Puesto que los hostigadores acostumbran a hurtar o bien destruir el material de trabajo del acosado, lo vamos a guardar todo bajo llave o bien clave de acceso.

Debemos batallar contra el aislamiento social, esforzándonos por localizar apoyos entre los compañeros.

Debemos pedir desde el comienzo asesoramiento psicológico y legal especializado. Un terapeuta nos asistirá escuchándonos y ayudándonos a ver las distintas salidas. El asesoramiento legal nos asistirá a hacer servir nuestros derechos.

Debemos desarrollarnos como personas: El acoso destroza la autoestima, con lo que debemos cuidarla más que jamás. Podemos formarnos profesionalmente para acrecentar nuestra calidad (y de paso abrirnos nuevos caminos laborales), efectuar actividades que nos hagan sentirnos a gusto con nosotros mismos, cuidar nuestros contactos sociales fuera del trabajo, emplear nuestro sentido del humor…

Si está en riesgo nuestra integridad psicológica, es preferible pedir una baja laboral o bien abandonar de forma voluntaria al pues dejar que nos destrocen. Es verdad que la situación laboral es complicada mas las consecuencias físicas, sensibles y sociales del mobbing pueden ser tan graves que terminen dejando secuelas permanentes y también, aun, empujando al suicidio. Ningún puesto merece ese sacrificio.

Para superar el acoso debemos expresar nuestros sentimientos, llorar si lo precisamos, enseñar a nuestras personas próximas que precisamos ayuda.

La última forma de liberación sería disculpar al hostigador.

TAGS: acoso laboral, mobbing, acoso en el trabajo